martes, 26 de abril de 2016

Lo que deberían decirnos de niños

La política, la prensa..., todo bien podría ser una gran mentira. Podría ser una gran mentira relativa a cómo lo quieren ver pero, ¿y la ingeniería? ¿Y el uso de la lógica y las matemáticas? ¿Podría ser otra mentira y, de hecho, una aún más gorda si cabe?

No importa cuánto se estudie o investigue en el campo de las universidades públicas. Siempre hay algo aún más turbio..., yo he querido aceptarlo y acostumbrarme a ello. Lo triste de las instituciones oficiales de prestigio es que se protegen entre ellas para crear una sensación de profesionalidad, una sensación de que lo que defienden es cierto. Si alguien demuestra ser más poderoso en el campo de la ingeniería lo llaman hacker ¿Hacker? ¿Y por qué no científico? ¿Por qué lo excluyen?

Con las mismas lo desubican de su mundo. El mundo oficial de lo respetable. Y ahí es donde empieza el caos: ellos son los "buenos" y los que son más capaces que ellos son los "malos". Pero le dan un cariz romántico a ese tipo de malos, es como si le tuvieran alguna clase de respeto oculto o, más bien, un respeto condescendiente: "eres mejor que nosotros pero no te admitimos entre nosotros".

Ese caos que se infunda en la sociedad luego vemos cómo genera comportamientos infantiles antisociales contra los que todos nos oponemos. Pero esa es la imagen que quieren dar: quieren hacer creer que todos los que son más listos que los propios científicos, si lo son, es porque cometen alguna ilegalidad y tienen temperamento infantil o friki.

Acabar en la soledad mientras miro por encima de mi hombro a toda la chusma que dejo atrás. Pero la verdad es que sigo viviendo de mis padres, por muy autónomo que sea: no puedo vivir por mí mismo porque España me mata a impuestos. La idea de dignidad cambia todo su sentido cuando ves que no es aplicable en ninguna sociedad conocida en estos tiempos.

Hay quien piensa: "tu obligación es luchar" ¿No es posible que ya lo haya hecho o que lo esté haciendo? Hay muchas formas de luchar, pero no es cierto que estemos obligados a ser imaginativos con nuestra manera de luchar: cuando el mundo se te opone el mundo se te opone, y cuando se habla de lucha eso quiere decir que siempre es posible que "el otro" sea quien gane.

Lo curioso de estas "luchas" es que quien tiene razón tiene la Fuerza de su lado. Eso es intocable. Por eso, cuanto más conocido sea el tema, más ventaja tiene el que tiene razón. Ahora es cuestión de fijarse un poco: ¿acaso no han evaluado durante todos estos meses si yo era una persona vulnerable? Efectivamente, la función de estudio de las apelaciones de ACM todo apunta a que consiste en comprobar cuál de las dos partes podría hacer más daño a la corporación. Esto es, por definición, lo que se entiende por corporativismo, y el que lo niegue, además de corporativista, es fascista.

Cuando preguntamos a un politólogo serio, que no mienta, nos dirá que:
 Corporativismo + Conspiracionismo = Fascismo 

Obviamente es muy útil para muchos fascistas intentar hacer creer que ellos mismos no lo son, y se montan una gran cantidad de monsergas para identificar el fascismo histórico para desvincularlo del género humano y su habitual comportamiento. Como si el fascismo puntual fuera la única evocación al sectarismo conspirativo en defensa de lo que diga el partido.

Yo tenía dos profesores de historia que, de escuchar que Franco era fascista, ya te podías preparar los exámenes como quisieras, que ibas a suspender. Independientemente de si el franquismo entraba o no a examen. Es la realidad que nos toca: agachar la cabeza porque los fascistas, que consiguieron su puesto de profesor vetetúasabercómo, se encargan de ponernos el lenguaje a los demócratas. Y lo más curioso es que la naturaleza clasista del que lo es se le nota: aún seguirá defendiendo a los suyos con cierta pose de hermandad, signifique lo que signifique eso de los suyos.

Es la realidad del mundo en el que vivimos. Quien se vea en situación de refutarlo, no podrá. Sin ir más lejos, ahora podría alguien considerar que es posible ser muy fácil ser tildado de antidemócrata, que a lo mejor la postura que defiendo es muy conspirativa y muy difícil de entender. Y es lo que pasa con los que ya han sido intoxicados: tienen un lenguaje que les complica a ellos y a su mundo el aceptar lo que es más sencillo. Y claro, si es más sencillo: ¿acaso no se podría resolver con una frase muy simple todas estas diatribas? ¿Qué significa ser un demócrata? Quien se atreva a poner líneas rojas debería de tenerlo bien claro y exponerlo, en algún sentido, de manera bien sencilla. Nada más simple; sin conspiraciones judeomasónicas.

No será la primera vez que diría que todo gira en torno a lo que ya se llamó en su momento el Pacto Social. En cualquier caso, lo redactaré en esta ocasión en forma de dilema moral, o más bien falso dilema, porque respuesta sólo hay una.

¿Debe la organización subyugarse a las decisiones de los individuos o los individuos subyugarse a las decisiones de la organización?

Antes de nada hay que recalcar lo difícil que es encontrar las palabras en un idioma para expresar un concepto tan simple: ¿aceptamos la violencia estructural?


¿Qué significa subyugarse? ¿Es lo mismo que respetar las reglas del juego? Por eso es complicado elegir los verbos: ¿debe un individuo humillarse ante su grupo? ¿Es que no hay un contrato entre cada uno de los miembros y el grupo como colectivo? ¿Es que no existe una manera de comprobar el cumplimiento del contrato?

Pues bien, he ahí el falso dilema. Cuando un miembro de una comunidad científica paga por su membresía es porque piensa que así sus investigaciones serán leídas y tendrá acceso a más investigaciones. Sin embargo, el loco se piensa que comiendo de su propia mierda se alimenta. El mismo Hitler que creaba un enemigo falso debido a que conspiraba contra sí mismo, luego se defendía de ese enemigo para retroalimentarse una y otra vez: él mandaba la mierda que luego él mismo se comía. El propio Hitler se sentía víctima porque él no quería una segunda guerra mundial. Es cuando el loco comanda y, como ya he dicho en otras entradas, no es más que el propio cerdo Napoleón, que en la obra murió siendo líder..., satisfecho con su propia mierda. Con su obra...

Por eso quiere el fascista imponer su lenguaje. Y lo peor de ese lenguaje es que no es tan baladí como muchos se imaginan. En ocasiones está lleno de subterfugios con el fin de humillar a escalas que muy pocos serían capaces de comprender.

Así que una vez comprendido cuál es la única respuesta posible, hay dos formas de engañar a la gente: una es haciendo creer que la respuesta correcta es la contraria, y la otra es haciendo creer que su manera de actuar contradice la respuesta incorrecta. El colgado al servicio del loco. Trolear para fabricar una mierda aún mayor. Y lo harán en cuanto tengan la oportunidad para creerse víctimas de nuevo. Y otra vez a comerse su propia mierda, la que generan ellos mismos. Deleznable.

Alguien podría preguntar, ¿acaso confiarías el futuro de un país a un discapacitado o a un enfermo? Es fácil de responder: Si no somos capaces de comunicarnos con el que tiene la discapacidad o con quien tiene la enfermedad para que nos diga qué espera de la sociedad, entonces habremos fracasado como sociedad. No será ni mucho menos lo que pretendemos asegurar que somos. Y si no estamos dispuestos a aceptar sin cortapisas las decisiones ajenas, entonces es porque no somos merecedores de poder ser considerados tolerantes.

¿Pero vale cualquier tolerancia acaso? Hay políticos que hacen cábalas con los muertos. Hay quien considera que la vida humana vale tan poco que la política puede negociar "la paz" ¿Acaso eso viene en el contrato? ¿La víctima que murió en manos del terrorista firmó esa cláusula de riesgo? ¿Somos capaces de entender que no es lo mismo un golpista que un terrorista?

En cuanto el terrorista ocupe el poder no podrá cederle al pueblo su mando, jamás veremos un terrorista que sea de derechas o de izquierdas, los terroristas son dictadores, y los dictadores defienden el extremo que se toca, independientemente de cuál sea la naturaleza de su contradicción. Al fin y al cabo, ¿qué lecciones nos puede dar una persona que odia a las mujeres por ejemplo? ¿qué lecciones nos puede dar alguien que cree que una mujer no puede hacer daño a una persona porque es una eterna niña pequeña? ¿qué lecciones nos puede dar quien transforma la realidad e intenta subvertirnos con su lenguaje que no encaja con los hechos?

El modelo patriarcal pone a la madre más cerca y, como los dos son igual de violentos, ella es la que mata
Las feminazis, que se hacen pasar por feministas y que se quejan porque no dan ni una ni con las estadísticas ni con la realidad, deforman el mundo a su antojo para crear una apariencia de víctimas y convertir nuestro lamentable sistema patriarcal (donde el macho es líder cardinal) en un sistema matriarcal para que todos seamos hembristas (cualquier parecido con la igualdad es pura demencia). La demencia no es una postura ideológica: Hay que saber comunicarse con el enfermo y con el discapacitado, pero también hay que identificar al que debemos reinsertar para que se reubique en la sociedad. En el sistema patriarcal ser machista es lo que somos todos sin saberlo, en algún sentido; por lo que ser hembrista te convierte en una persona que odia al género humano por motivo de distinción sexual. De donde, da igual la naturaleza de esas palabras cuya demencia poseen un ámbito de distinción sexual: podría tildarse el hembrismo en una sociedad patriarcal de pura misoginia, y su lectura sería igual de coherente. Cuando los extremos se tocan, sólo se dice barbaridades. Y esas barbaridades es la misma mierda que se crea, la misma que luego se comen.

El feminismo, como ya expliqué en otras entradas, nace de remendar al retrógrado que quería devolver a la sociedad hacia antes de la Revolución Francesa en temas de igualdad de sexo. El feminismo, por tanto, no es una corriente filosófica, sino una corriente ya sea pedagógica o psicológica, lo podemos ver como una plataforma política: como la plataforma antidesahucios, o las asociaciones de padres separados. Una plataforma política no tiene por objeto retroalimentarse para generar una problema mayor que permita más subvenciones (corporativismo): el verdadero objetivo de la plataforma es que deje de existir dicha plataforma. El objeto de toda plataforma política es que se haga realidad su correspondiente Contrato Social, o como lo quiera llamar cada uno. Porque sí, lo que defiendo es que todos podemos ser de izquierdas o de derechas, pero, por muy paradógico que suene todo, todos somos socialistas. Otra cosa es que haya quien defienda el nepotismo, el clasismo y el feudalismo..., eso es volver atrás: se puede defender la monarquía como puente (transición) para habilitar un Proceso Constituyente (quizá autodeterminación, República), pero de ahí a volver atrás en el tiempo..., hay que estar muy zumbaos.


Quien te da de comer te pondrá las reglas. La revolución pierde fuerza con los locos y es ganada con el día a día.







lunes, 25 de abril de 2016

Y corrió y corrió...

Una carrera entre varios niños, la profesora ya tenía a su favorito y al sparring que le ayudaría hacer que triunfara. El segundón, el don Nadie, preguntó qué tenía que hacer..., "sólo tienes que correr" Preguntó qué había que hacer para ganar "ser el primero en llegar, quedarse solo"...
Fue el caso que los niños se prepararon y los dos corrieron, pero no pudo advertirse que el favorito no era tan rápido en ese momento, y rápidamente frenó diciendo que no valía, que esa vez no contaba. Pero el otro corrió y corrió, siguió corriendo y se quedó solo. Tan solo se quedó que cuando miró al resto de sus compañeros no había nadie que le apoyara, había hecho trampa ¿Cuál fue la trampa? "Has corrido demasiado".



Ser un marginado significa que no existes, que sólo tienen constancia de la sombra que dejas. Que cuando esa sombra supone una molestia te aparten. Que el único tipo de contacto que tengas signifique eso mismo. Que cuando des muestras de Humanidad no te la reconozcan, tu identidad deja de tener significado. Tan sólo tienes derecho a estar por debajo, pero si se te ocurre romper los esquemas simplemente, por eso mismo, te hundirán con más fuerza si cabe. No pueden soportarlo.

El último año que estuve en la universidad ya se lo comenté al decano, voy a los despachos y no están, les mando correos y no responden. Pregunto por ellos y no doy con ellos. Si me encuentro con uno, me dicen que pregunte al otro; o me dan largas diciendo que eso no será problema. Pero luego se confirma, por lo que hacen, que sí lo era. Es como si no existiera. Parece que me hacen el vacío. Pero había pagado mi matrícula, por eso quería que me la devolvieran. Porque no había forma de que me evaluaran. Sí había manera de que se quejaran de que no paraba de insistir; para eso sí había constancia.

Ser un marginado significa que llamas a la policía porque una vez más te han vuelto a agredir los protegidos por los jueces, y entonces el comisario te amenaza con destruir todos los informes como siga dando el follón. Ser un marginado significa que sólo puedes acudir a atestados, pero que cuando éste te da la espalda ya no puedes acudir a nadie. Ser un marginado significa que cuando pides ayuda a Estrasburgo te reprochan el no haber pedido ayuda a los jueces españoles y ni te revisan el agravio.

Cuando una persona es víctima de esa clase de cosas su forma de ser cambia, tiene otras maneras. Entonces los agresores se sienten más inspirados. Lo pude ver en el jefe de estudios del instituto politécnico, cómo le gustaba la jerga de las mafias, cómo se regodeaba dándome lecciones como si yo fuera lo más parecido a un completo imbécil. Lo fácil que me habría resultado coger su cara y estamparla contra la mesa..., que podría haberlo hecho y, a posteriori sé que no habría significado absolutamente ninguna diferencia con respecto a lo que sucedió después - que no fui escuchado. Ni por el director, ni por el jefe de la ordenación académica, ni por España, ni por Europa tampoco.

Ser un marginado significa que puedes ser una estrella, pero que no tienes derecho a iluminar. Significa que cuando hayas sobrepasado los límites de lo posible, automáticamente vuelvas a no existir. Vuelven a jugar con la silueta que deja tu existencia.

Si después de jugar con las posibilidades, si después de plantear estos problemas, no terminas de hacer nada que cambie la situación entonces acabarás aún más marginado, porque ni siquiera tus palabras tienen poder para cambiar las cosas. Tan sólo para remover lo que más odias, lo que más te repugna..., y así te obligan a que calles, a que no vuelvas a abrir la boca, a que no te puedas quejar.

Te atan a una silla y te emiten una descarga cada vez que te mueves. Luego te desatan, pero ya no recuerdas lo que significa moverse. Eso significa ser un marginado. Y luego emiten juicios de valor porque no te mueves. La silla está al borde de un precipicio, un mal paso y caes..., pero si no te mueves aceptas tu destino y te marginan aún más.

Es que te ofrezcan un trabajo y que, a las mínimas de cambio, recibas una llamada diciéndote que no das el perfil. Pedían inglés nivel B1, pero te hablan como si fueras nativo - la culpa tiene que ser tuya, y además se ríen de ti diciéndote que te llamarán. Hay algo que leen en el currículo, algo que has dicho, algo que esperaban... Imposible de saber.

Habiendo llamado a empresas de eventos, intentando contactar con gente a la que dice interesarle mis inventos..., es un mundo extraño, porque no es real. Ni por dinero, ni por vocación, ni por nada..., no hay nada que mueva a nadie. Marginación pura y dura. Nepotismo.

La cuestión es bastante simple, si tan discrepante es la realidad que uno vive con respecto a la que le representan entonces, ¿no habrá ganado el loco? ¿Es posible que ya haya sido engullido por la demencia de la sociedad?

¿Qué valor tendría entonces todo esto?


No pienso pisar ese país de mierda

Dear Mr. Dato:

Thank you for your interest in publishing with ACM and in particular, ACM Transactions on Computation Theory (TOCT).

It is ACM's Editorial Policy that Editors-in-Chief have final rights with regard to content. The Publications Board does not second guess the decisions of the Editorial Board. The only basis for action by the Board is if proper review procedures were not followed.

We contacted the TOCT Editor-in-Chief, Eric Allender, to inquire about the handling of your manuscript. He assures us that the manuscript was handled in accordance with ACM's established policies and procedures.

If the paper does not have the potential to be one of the top papers in the field for the year (both in terms of wide interest and technical excellence), or if the paper is simply poorly written, then the EiC can reject without further review. The decision to "desk reject" is certainly a judgement call, but the EiC has been entrusted with that responsibility. Frankly, it is much better for authors to get this news soon than to wait many months for the paper to be formally reviewed with the same result.

While we understand that you are not happy with the decision, you should understand that it is simply not the case that every paper submitted can be published. Reviewers and editors make a subjective decision as to whether the manuscript would be of intrinsic interest to the readers of the journal. Rejection does not imply that your work is not publishable. It simply may be more appropriate for a different venue.

Finally, we wish you the best as you continue your research.

Kind regards,
Jack W. Davidson
Co-Chair, ACM Publications Board

domingo, 24 de abril de 2016

Divagando un poco en el pasado alternativo...

- Hemos venido para decirte que no desesperes, que tienes razón...
- ¿Cómo?
- Que tu novela es maravillosa, que tus inventos de energía barata funcionan y los usamos, que tus horarios son una referencia...
- ¡Pero qué dices!
- Que tus alternancias y..., bueno a algunos les gusta los micromachines, a mí no tanto...
- ¿Pero de qué hablas? Te confundes con otro...
- ¿Todavía no lo has hecho? Dentro de unos años lo harás.
- ¡Ah! Que venís del futuro..., ¿algo que contarme sobre el gran colapso económico?
- Que tenías razón con el dictador ese...
- ¿Dictador? ¡No jodas...!
[...]
- Y ahora que te lo hemos contado todo, ¿qué vas a hacer para remediarlo?
- No os preocupéis, contactaré con periodistas para que vayan prevenidos. Y le diré a artistas que pongan pistas en sus obras.
- ¿Y qué va a frenar todo eso?
- Pues si ven su agenda reflejada antes de que empiecen a hacerlo, entonces no se atreverán. Porque sería demasiado evidente.
- ...
- A propósito, ¿para cuándo se espera que pueda yo empezar a ser feliz?
- Según dicen, para cuando cumpliste los XXX
- ¡Cóoomo! ¡Eso no estaba en el folleto!
- ¿Qué folleto?



Esta va a ser la semana más crucial de nuestra realidad. Si ACM no me toma en serio para esta semana empero, no me va a tomar en serio nunca. Por tanto, el final y el destino de la ciencia oficial y su tecnología se decide esta semana. Desconozco las consecuencias ya sea de permitir los oficiales que se les siga dándoles la razón como a los tontos, o las consecuencias de resolver todos los problemas tecnológicos en foros desde el anonimato para provocar un Colapso Institucional ¿serán tan locos como para infundir ese tipo de terrorismo? ¿Tanto miedo tienen a dar la cara? ¿Es pura envidia? En cualquier caso, no depende de mí - pero si no alimento la mejor opción estoy seguro de que luego todo irá a peor.

Para dentro de unos días publicaré otra vez sobre uno de los iconos de mi libro, el quizá más fascinante de todos: los alquimistas. En mi novela no pude desarrollarlos, y se trata de, posiblemente, el recurso literario más increíble que jamás nadie podría ni imaginar. Lo he visto reflejado en unas pocas novelas, y contiene ingredientes tanto políticos, como tecnológicos..., ya mencioné al Mago como un arcano importante; pero existe un complementario suyo que está ligado con "todo lo que no está escrito". Se trata de la Justicia, que no el Juicio, pues este último se centra en el plano de lo personal.

Cuando podemos encontrar recursos literarios en las cartas del tarot, lo único que hay que hacer es transformar sus significados originales para que se adapten a los significados más generales que conformen simetrías cuyas álgebras generen la comprensión del sentimiento literario. Pues bien, señores, esto que acabo de decir es otro meme, concretamente el del Juicio. Y hay que equilibrar lo escrito para ROMPER LAS REGLAS como no está escrito de manera que no se rompa la balanza.

Cumplir una ley injusta no es hacer justicia. Por eso, cuando explique los alquimistas en mi novela se comprenderá que, en realidad, más que los malos son unos incomprendidos. Quizá incluya como referencia la serie japonesa Full Metal Alchemist porque, como supondréis, es una referencia que usé para elegir a los alquimistas en el papel de representar este icono tan maravilloso.

Como me obliguen..., me hago alquimista. Y no habrá vuelta atrás.



Triunfo personal + Fracaso social = Aburrimiento

La frustración de ver cómo la sociedad no es meritocrática acaba por hacer que la gente pierda las ilusiones. Lo que siempre vamos a ver es cómo unas reglas que inspiren el deseo de avanzar genera sociedades productivas y que no necesitan el miedo para hacer que la gente trabage.
El principal problema del mundo en el que vivimos reside en los que se conforman con comprar el trofeo y ponerlo en su vitrina para crear recuerdos falsos, en los que tienen miedo de afrontar la realidad de su fracaso y la intrusión del mundo en el que forman parte y se valen de mecanismos para machacar al que no tiene mecanismos de defensa, en los que sospechan que en el mismo instante en el que dejen de besarle la bota al amo éste empezará a pisotearles y a no nombrarles comisarios honorarios..., tenemos ejemplos claros de qué está destruyendo nuestra sociedad. Asímismo, si se persigue al que denuncia para que deje de denunciar, si se esconde el criminal para mantener así su estatus de persona ejemplar en la sociedad, si se vuelve a elegir al familiar o al amigo frente a la selección del más adecuado..., poco a poco la sociedad tiende a aburrirse, a desinteresarse. Lo divertido, nos dice el loco, es el terrorismo, el vandalismo..., son las afirmaciones de Otegui, enfocar la política del loco que defiende que Otegui es hombre de paz, enfocar la política del desánimo obligando a los periodistas a tener que quedarse en las promociones de tu libro mientras los humillas... Cuando uno cree que ya ha visto lo suficiente llega la insistencia de la fórmula del éxito para el aburrimiento: tener mucho que ofrecer y que te sientas atrapado en lo que ves. Es como si algunos esperaran de ti justo lo que no te atrae, lo que te aburre expresamente más porque, en el fondo, la gente es muy aburrida y no lo sabe.


Este 23 de Abril no lo he aprovechado para intentar hacer conferencias sobre mi libro. Bien podría haberlo intentado, pero era muy aburrido. Tampoco he aprovechado para visitar las librerías que no me llaman y preguntarles qué tal la venta de mi libro. Recuerdo la vez que intenté venderle mi libro a una amiga entre bromas y ésta cortó todas sus comunicaciones conmigo (ya sea en Facebook como en Twitter). La gente está muy mal de la cabeza, los más tóxicos suelen pensar que son los otros los que están tóxicos. Hay cada vez más demencia y, la principal razón, el climax que se está levantando de crear un ambiente generalizado de que la población ya no pinta nada.

Es un hecho innegable: si bien el programa "El informal" ideado por Javier Capitán planteaba la posibilidad de que el vulgo tuviera la oportunidad de involucrarse en política, ahora lo que se ve últimamente son los oportunismos de la manipulación mediática. Sabiendo que para manipuladores de los medios tenemos tanto a los editores, como a los reporteros, como a los humoristas, artistas y a los propios representantes políticos. Todos metidos en el show de la política-basura. Un mecanismo muy bueno para arrebatarle a la población sus deseos de involucrarse.


El truco es bien sencillo: vamos a darles ilusión democrática. Vamos a crear la apariencia de que la audiencia tiene el poder. Vamos a plantear problemas con solución donde los políticos son los encargados de resolverlo. Vamos a crear un miedo que, para que sea emocionante, debe ser resoluble y desde la política. Pero, eso sí, no vamos a exigir que se resuelvan los problemas que no sabemos si se saben resolver..., para eso hay otro tipo de programa, otro tipo de espacio: eso sólo ocurre en tierras extranjeras.


En España no hay izquierda y derecha, teníamos izquierda y cribas. Ahora estamos perdiendo la izquierda. La cosa es que antes que una criba defiendo a la derecha: esa derecha que mostré en mi libro, pero derecha es. El liberalismo y la meritocracia plantean una manera de vivir que los más ricos no desearían: porque podrían perder todo lo que tienen y ser como los demás. En los juegos de manejo con el dinero, los hay que tienen, los hay que apuestan, pero todos pierden porque, o si no, nadie gana.


Si hay algo que realmente identifica a nuestra civilización con respecto a otras épocas es nuestra capacidad para darnos cuenta de lo sucios que somos y la poca visión de futuro que tenemos. Veremos al soviético quejarse del hambre que creaban los zares, aún más al capitalista quejarse de los muertos que generó la explosión en Chernovil, pero ¿a quién le tocará quejarse de la explosión en Fukushima cuya devastación es la mayor y más peligrosa? Quizá ahora toca a todos callar, porque ya estamos muertos.