miércoles, 18 de enero de 2017

Menudo peliculón en Wikileaks

¡Anda que menudo culebrón!
Que si Assange se entrega a cambio
de uno de sus mejores confidentes...
 Que si Obama acepta dos días antes de entregar el poder...


Levantarse congelado esta mañanita, que oficialmente corresponde con la más fría del invierno en España, aunque yo recuerdo peores..., pues está bien. Los proyectos que cada cual tenga que afrontar se verán impedidos por varios motivos. En mi caso, cada diez minutos alguien irrumpirá en mi tienda para preguntarme si hay prensa, "no, no hay prensa en el hospital", si quieren subirme el precio del alquiler lo harán cuando o como quieran, cuando una carta no me llegue con una factura automáticamente me la reexpedirán a través de Hacienda sin previo aviso - con multa, si intento contactar con un proveedor para que se aleje de la ciudad a mi kiosko no hará demasiado caso a mis correos, la poca gente que se pasa por el hospital se quedan mirando mientras el parquing consume su poder adquisitivo porque tienen miedo de que los rateros les abran el coche en el parquing de al lado..., y esto es lo estructural y lo trivial..., luego hay más y más problemas. Cosas que asumimos como cotidianas. Ya sea de cobertura de servicios ante contingencias por parte de la aseguradora, por parte de las incidencias y roturas que provoca el hospital, la reducida seguridad que no da mucha cobertura a los negocios, o la propia accesibilidad... Todo esto, mezclado con la enorme inseguridad jurídica que nos trae nuestro modelo mercantil (el modelo liberal basado en sistemas dispositivos donde cada parte paga a un procurador y, si no eres capaz de pagar a una buena firma, entonces tienes todas las de perder porque detrás de toda la burocracia siempre se esconde la corrupción del sistema)...

Ante un mundo tan oscuro, que es el que conozca cada uno, y acepta porque no hay otra cosa: Assange ofrece entregarse, ni más ni menos, que a Estados Unidos y a su sistema judicial con cuatro acusaciones de delito sexual (no sé cuáles seguirán vigentes y tampoco cuánto tendrá que pagar para librarse de la condena - cosas del modelo de EEUU) a cambio de la liberación de la soldado Manning y así dar cobertura jurídica a sus confidentes - a su proyecto.

Eso era de lo que iba a querer hablar: de la cobertura jurídica


Es bien sabido lo que es el fuego de cobertura: el oficial manda abrir fuego contra el frente enemigo para iniciar una maniobra ventajosa. La cobertura jurídica, que los estudiosos suelen llamar en ocasiones seguridad jurídica, yo no lo haré porque me da la risa, consiste en todas esas maniobras que representan alguna clase de absurdo desde un punto de vista egoísta pero que se hace por un fin superior.

Poder acallar los rumores, ser libre más allá de la embajada de Ecuador, limpiar Wikileaks, dar apoyo a los confidentes..., todos estos objetivos se pueden conseguir a cambio de asumir un juicio que, a todas luces, será una farsa, pero que vale la pena plantearse. No hay que olvidar que Assange ya ha estado en la cárcel, él puede asumir esas etapas: lo que no puede asumir es la muerte de su Gran Obra.

En un país la Gran Obra es el Gobierno, cuando el Pueblo ve cómo le arrebatan el poder, observa cómo pierde su Gran Obra, y lo público se pervierte y se corrompe. Es la guerra continua por la calidad democrática: defender lo público. Pero defenderlo, ¿de cualquier manera?

Ya habré mencionado el sistema vertedero en este blog en varias ocasiones. La socialdemocracia lleva inherente ese modelo, y el errejomarhuendismo quiere implantarlo en este país: se trata del modelo en común que tiene Manos Limpias y, paradógicamente, Santiago Carrillo..., sí, los extremos se juntan: hacen peculiares bodas. La socialdemocracia hace mezclas peculiares..., y su principal método es la cobertura jurídica

Voy a recordaros en qué consiste el sistema vertedero: tienes a un grupo de personas hacinadas en un club de campo, entonces a algunas no les gusta ese modelo, como la socialdemocracia no acepta esa posibilidad, automáticamente esas personas son rotadas, nunca despedidas, y acaban en otro club de campo. Como eso no va a resolver nada en algunos de los casos, poco a poco irán siendo desplazados a otros clubs de campo..., por Polonia por ejemplo. Así, hasta que llegan a los sumideros del sistema vertedero: aquí podéis traerlos, pero no salen..., como en Mauthausen, campos de exterminio.

Este modelo ya fue criticado en la novela "La máquina del tiempo", intentando mostrar hacia dónde tendía la sociedad actual. Hay que mirar los problemas de frente: se han hacinado prisioneros en Paracuellos, ¿qué hacer? ¿Se marcha, señor? Que se encarguen las SS. Dicen que no tienen nada que ver los unos con los otros, pero el comportamiento más fundamental es el mismo: llevan a cabo la misma cobertura jurídica. Defienden su proyecto de la misma manera. Manos Limpias defiende la limpieza en el seno de los funcionarios, pero si éstos apalean a manifestantes también defiende su impunidad: la limpieza significa que puedan apalear sin rendir cuentas..., ¡eso es socialdemocracia! Así es como enfocan la cobertura jurídica: el que tiene más poder lo tiene para la impunidad.

¿Qué palabras creeréis que habré dejado para los que no rinden cuentas ante nadie? Pues bien, en la novela Luces y Espectros la socialdemocracia es cosa del pasado, una mal sueño, un comportamiento infantil ya superado..., los personajes, aun siendo crueles o no, al menos son responsables de sus actos. Son gente consecuentes: no son socialdemócratas, ni reales ni escondidos. No usan la cobertura jurídica para esconderse, para cubrir sus vergüenzas, para amnistiar sus delitos... Quien es responsable da la cara, de una manera o de otra..., y los personajes rinden cuentas de forma explícita o implícita (a todas luces o no), porque no hay que olvidar que es una novela de ficción. Y detrás de toda ficción debe haber un mensaje. El mensaje es que la impunidad es absurda: nadie puede defender ese tipo de modelos... Existen injusticias tolerables, pero esas son las que nos enseñan que debemos ser vigilantes.

Hoy día el funcionario hace su examen, gana el concurso: la socialdemocracia le da la suficiente cobertura jurídica para que jamás sea despedido. Pase lo que pase, haga lo que haga. Ocurra lo que ocurra. Por tanto, existirán sumideros donde las instituciones le hagan la vida imposible a los usuarios: la democracia pierde seguridad jurídica. Seguiremos pagándoles un sueldo, sabremos que es dinero que se tira a un pozo, pero luego aparecerá la izquierda rancia, esa socialdemócrata que defenderá instituciones públicas que son un desastre..., acusarán a los usuarios que denuncian de formar parte de un complot para acabar con lo público, otra de esas conspiraciones judeomasónicas, pero esta vez las acusaciones vendrán de los que se hacen llamar comunistas..., y de vuelta a empezar, se sigue alimentando el monstruo de la socialdemocracia. 

Pero hay más ejemplos, y muy dramáticos. Durante años se seguía sin saber qué era lo que provocaba que los alumnos de instituto agredieran a los profesores: ¿es tan difícil de entender que se intentaban hacinar en las clases alumnos que debían ser expulsados? La dirección del centro, completamente responsable, se valía de pensamientos socialdemócratas por los cuales la impunidad formaba parte del sano ejercicio cristiano resultado de una palabra muy tóxica: el perdón.

Alguien que no debería estar ahí. Le llora ante un juez. Lo hace, me lo contaron los policías. Un profesor de universidad acostumbrado a agredir a un mismo alumno de manera compulsiva e insistente. Sólo tiene que llorar ante un juez. Es muy fácil. Y éste lo perdona. Vista gorda. Hacinemos a este funcionario en esa institución. Digamos..., "orden de alejamiento". Mentira. Se denuncia, se vuelve a denunciar..., el que es compulsivo lo seguirá siendo, llore o no llore en el tribunal. El juez se inventa que la víctima no quería que se ejecutara la condena..., ¿Tiene sentido? Resultado: abandono la universidad. Una historia mucho más larga y compleja..., llena de muchísimos más absurdos. Todo salpicado con la corrupción, el perdón, el hacinamiento..., pero eso sí: meritocracia cero. Justicia cero.

Y me ha hecho gracia la petición de dos años de condena a una usuaria de Twitter por alegrarse de la muerte de Carrero Blanco. Según la costumbre, esa manera de contentarse se asocia a chistes..., por lo que era un chiste. Pero no, ese chiste se interpretó como una manera de apoyar a ETA. Cuando sólo oficialmente se asocia la muerte de Carrero a ETA..., algunos no estamos tan seguros de ese hecho. En cualquier caso, alegrarse de que el sustituto de Franco pereciera para ver cómo acabamos en la monarquía parlamentaria actual suena un poquito antipatriótico..., la verdad. Pero, ¿sabéis qué ha fallado aquí? ¿Aún no sabéis por qué en el fondo la petición del fiscal murciano no me sorprende?

Hace años al sobrino del presidente de la Comunidad de Murcia (si algún p*t* catalanista dice que Murcia es una región y no una comunidad que se meta sus absurdos por el...), alguien le dio una paliza. Yo mismo habré sufrido múltiples agresiones por los mismos funcionarios en la universidad, la policía actuó consecuentemente..., y eran soltados a la mínima de cambio. El agredido sólo tuvo que decir un nombre. Lo que pasa es que sólo fue necesario un testimonio intencionado por parte de un grupo rival para detener a una persona cuyo movil demostró que se encontraba a varios kilómetros de los hechos (porque, de hecho, vivía en otra localidad). Aún así, fue detenido en frío sacándolo de su hogar ¿Se entiende ahora un poco mejor por qué la fiscalía le pide dos años de cárcel a una twittera por hacer otro chiste sobre el cosmonauta Carrero?

Yo sí lloraría por el chófer..., pero a estas alturas..., ¿quién se acuerda del chófer? A mi juicio conmemorar la muerte de Carrero es conmemorar nuestra actual democracia, pero todos sabemos que nuestra actual democracia es una completa mentira para los propios jueces. Se trata de una continuación: los funcionarios son una clase superior más impune. Los usuarios, salvo que sean familiares de políticos, al no ser de la casta tendrán que asumir la presunción de ser mentirosos. Se trata de una dictadura institucionalista: hacia donde tienden todas las socialdemocracias. El sueño de Manos Limpias, de Carrillo, de Hitler, de Franco...

De la misma manera que vimos a Bescansa presumir el machismo de Inda debido a una medida cautelar, también vemos distintas medidas cautelares que se adoptan contra las personas por motivos de sexo y que trasciende a los medios de comunicación de manera difamatoria. No es de extrañar la clase de gobierno que nos espera, por la clase de juicios que emiten [a la par con las acusaciones que solía traer Inda, pero no se deben hacer los mismos juicios de valor sobre un periodista que sobre un político - puro sentido común].



Espero haberos ayudado a comprender
lo que es la cobertura jurídica
corregidme si me equivoco



martes, 17 de enero de 2017

Los nuevos sondeos electorales

Quizá sea cierto que los análisis electorales
ahora deban de cambiar de diagramas
Y, para ello, lo mejor es centrarse en la idea de marca


Japón siempre unos cuantos años por delante. En esta ocasión hablamos del modelo Ishikawa. En un Japón víctima de la humillante derrota de la segunda guerra mundial, con una industria preparada para competir, pero incapaz de dar la cara por la paupérrima calidad de sus productos, en un momento dado dieron un golpe en la mesa y dijeron: ¡revolución cultural!

Entonces cambiaron las tornas, empezaron fijándose cómo lo hacían en Europa y Estados Unidos, se copiaron el modelo, lo utopizaron aún más y lo perfeccionaron. Inventaron la idea de calidad y, años después, tras el éxito de la aplicación de tales conceptos un norteamericano, como si fuera un colono en tierras salvajes, se atribuyó la patente para estandarizarla a escala mundial.

En la novela no faltará las referencias al pensamiento japonés, sin embargo voy a irme un tanto a una descripción más trascendente de los objetivos de la novela; aunque en parte también queden reflejados. Hoy iba a hablar sobre el populismo y cómo puede afectar a todo el histórico que tenemos sobre el mercadeo del sistema de votos.


En la novela Luces y Espectros llegué a insinuar que la asignatura de religión sería sustituida por historia del arte. En esta asignatura quedaría reflejado todo el cronograma histórico por el que pasaron las civilizaciones más importantes del planeta, y así tener una visión de conjunto de cómo evolucionaron los dogmas y tradiciones varias, así como el estilo.

En un cronograma tenemos el análisis de las culturas y los pueblos, pero sin llegar a hacer juicios de valor. Los juicios de valor se ponen de manifiesto inherentemente por la exposición intencional de las fechas: cuando describimos unos acontecimientos en su orden cronológico ignorando otros acontecimientos, dando más fuerza a unos hechos y menos a otros. Dentro de esta dirección interesada, tenemos una visión vigilante de un mensaje a transmitir y, efectivamente, dentro de esta manera de maniobrar se encontraba el profesor de historia del arte: cada clase tenía un mensaje detrás, un objetivo.

Cuando pensamos en cuáles serían los esquemas. que podría tener Alejandro cuando pretendía demostrar a sus alumnos cuáles eran los dogmas, de manera que ellos mismos se percataran, podríamos imaginarnos los esquemas de Ishikawa porque, al fin y al cabo, si sabemos de un desastre y nos muestran una lista de posibles causas, la correspondencia se convierte en una tarea de fácil desempeño.


El diagrama de causa-efecto tiene como origen estudiar la calidad de un sistema y es, por tanto, una herramienta de los auditores internos. Huelga mencionar la diferencia entre una auditoría interna de una externa: la auditoría externa procura sancionar y dar validez de la estandarización de una empresa, mientras que la interna se centra en prepararse ante eventualidades. Ambas auditorías son imprescindibles. El caso es que cuando la revolución japonesa se expandió al resto del mundo para crear la idea de calidad total, los años 80 murieron y nació la administración de empresa, el mercadeo, etc...

Hoy día, debido a la aparición del populismo, cuando desde los '90 el mercadeo jugaba con los deseos de la gente ahora es la gente la que juega con lo que espera de su marca. Ya sea la bolsa o ya sean las hurnas, someten las decisiones de mercadeo de las marcas, su publicidad y, de hecho, las encuestas corren el riesgo de ser cada vez menos influyentes. El egregor de la televisión, uno de los monstruos más temibles que estuvieron sometiendo a los medios, y que queda reflejado a la perfección en la película La red, ha llegado a osar el querer sustituir o remover arquetipos persistentes en nuestra civilización que afectaban a nuestros preceptos morales, así como las tradiciones más arcaicas. Hoy día, gracias al populismo, este egregor pega con más fuerza que nunca para provocar cambios en este continuo devenir.

Para poder controlar los efectos producidos a lo largo de la cronología se puede plantear el problema como si se tratara de la desaparición de una persona, como fuéramos los agentes del FBI en la serie Sin rastro. Dibujamos una línea temporal y vamos marcando hitos históricos en ciertos segmentos. Todas las flechas que caigan sobre un segmento temporal tendrán formato de fishbone y, si el segmento temporal se hace más grande, entonces el diagrama cronológico acaba convirtiéndose en el diagrama de causa-efecto.

Cuando se trata de descubrir a gente que ha desaparecido, es interesante atar cabos determinando qué fue causa de cierto hito, y quiénes fueron sus agentes. Es decir, la idea de normalidad dentro del comportamiento de la gente es la manera que tienen los policías de determinar dónde están los cabos sueltos. De esta manera, vemos cómo los votantes ya no se comportan como veletas a la espera de que sus amados líderes les digan hacia dónde ir: siguen al líder que menos odian, y les siguen con fanatismo y mucha falta de respeto todas sus tonterías. No les importan: usan a su líder para conseguir sus objetivos.

Como si fueran un cepillo para el pelo, se valen del político como si fuera un peine. Si éste no refleja sus odios entonces lo desprecian. Si éste no endereza sus enredos entonces lo desprecian. En otros tiempos el partido ofrecía políticas, hoy día ofrece líderes. El cargo desaparece y se impone el personaje. Era de preveer que el formato televisivo prevaleciera por encima del debate interno.

Discusión de besugos:
Ana Pastor: Dígame este aspecto de su programa.
Pablo Iglesias: Aún no lo han decidido nuestros votantes.
Ana Pastor: No me ha respondido la pregunta.
Yo: Ana, eres una imbécil.

Parece que la televisión es la que marca los tiempos y los hitos. Por lo que es la audiencia la que manda y la que sanciona a los partidos. De la misma manera, las instituciones democráticas del estado, como el sistema judicial, parece que debe ser sometido por los designios de las pancartas. Se trata de una visión de la realidad que puede llegar a ser muy triste e insostenible.

Pero el actual escenario es éste: el votante tiene intención de castigar, de vetar, pero no de participar, no de decir qué quiere. Así que tenemos los resultados electorales entre cada tiempo y, de ahí, un diagrama de fuerzas. Si dentro de la cronología se perdieron votos hay que plantearse por el primer hito de campaña que provocó que cambiara de decisión. Es ahí donde se apuntarán las culpas sobre cada uno de tales hitos porque, por la la ley Lithe: si algo es probable que haya pasado, entonces ha ocurrido en una cierta proporción. Si un hito electoral pudo haber hecho perder votos, entonces los ha hecho perder en tal proporción. Y, cuando antes este principio se podía usar a lo largo de toda la campaña, empero, ahora sólo se puede aplicar para el primer hito que provocó su cambio de decisión.

Se trata de un nuevo esquema que permitirá analizar qué es lo que realmente hace ganar y perder votos. Así, como si fuera una Poisson, ese hito se irá olvidando, junto con los fanatismos y los odios para volver a otro estado de normalidad..., hasta que ocurra el siguiente hito. Exactamente como cuando se medica a un paciente. El mismo esquema.


Suficiente hasta aquí
decidme algo






lunes, 16 de enero de 2017

El juego que te levanta de una depresión

Hace tiempo confeccioné
una dinámica de grupo
que era capaz de reactivar
incluso a gente perjudicada por las depresiones:
El poder benefactor del liberalismo


Pues sí, como habéis leído. Se pueden diseñar juegos para "medirse" y competir, para avanzar, para que en nuestra mente algo ocupe un nuevo hueco. Pero también para reactivar, para sanar, para sancionar malos flujos que nos han estado estancando. Digamos que cuando una persona se estanca en una sensación de ira continua, o de angustia..., corre el riesgo de que pierda las ganas de luchar y entre en una espiral de depresión.

Según mi experiencia, estoy seguro que estos casos de depresión, que pueden acabar describiendo cuadros de lo más diversos: desde la esquizofrenia hasta los hikikomoris, pasando por los maníacos depresivos sexuales que hoy día son considerados, según tengo entendido, simple y llanamente bipolares..., toda esta gente vive en un ambiente tóxico donde absolutamente todo se lo han dado ya hecho (por supuesto hablo sin saber, razón por la cual digo lo que me parece - hay que aprovechar el hecho de que no soy famoso y no tengo que preocuparme por la repercusión de mis palabras). Es decir, yo apuntaría a la familia y a la idea que debemos tener de lo que es el Patriarcado - insisto, principalmente.

¿Qué es el chovinismo? Ya Marx intentó explicárnoslo, pero se ve que lo hizo mal. Cuando a Marx le hablaron sobre la maldad de tenderos que especulan con los precios éste respondía que no se puede juzgar a quien forma parte del sistema de jugar bajo sus reglas: ¡eso es chovinismo! Por lo que todos somos chovinistas. Y ese es un buen punto de partida.


No faltarán idealistas que intentan hacernos creer que lo que mueve al comunismo es el resentimiento de las clases pudientes. Efectivamente, existe en mucha gente tóxica un resentimiento a las clases pudientes, pero las razones que mueven al comunismo es simple y llanamente la solidaridad: la responsabilidad que tenemos todos y cada uno de contribuir a la vez para intentar abordar los problemas de todos en su conjunto.

Sin embargo hoy quería hablaros de una dinámica, lo más simplificada posible en sus reglas, que cumple el objeto de activar los flujos cerebrales como lo hace el jogging con los músculos. no hace falta decir que, a pesar de que he probado todo esto con objetividad, el tamaño de la muestra hace que mis conclusiones no estén verificadas..., pero os voy a explicar la dinámica igualmente.

Cójase una baraja de cartas y un sistema dinerario (dinero de Monopoly o garbanzos). Cada jugador empezará con la misma cantidad de dinero y, en cada turno se repite un procedimiento: se le da la vuelta a una carta de la baraja (previamente barajada). Cada vez que se muestre una carta el jugador que posea la carta mayor de su mismo palo reclamará al resto de los jugadores la diferencia entre el valor de su carta y la carta mayor que tengan de ese mismo palo.

Por ejemplo: Si Ana tiene una sota de bastos, Bernardo un tres de bastos y Juan un rey de bastos, entonces si sale como carta un cinco de bastos Ana paga a Juan dos unidades monetarias, mientras que Bernardo le pagará nueve.

Una vez pagada la renta correspondiente, los jugadores tienen la opción de pujar por esa carta (o desecharla). De esta manera es como los jugadores pueden apropiarse de las cartas que vayan apareciendo. Las reglas de la puja son: uno avisa a los demás diciendo "yo", "alto" u ofertando directamente una cantidad superior. Si dice "yo" o "alto" deberá fijar obligatoriamente una cantidad superior (no vale echarse atrás). Una vez puesta la cantidad superior, se puede iniciar una cuenta atrás de hasta tres segundos para adjudicar la carta.

Cuando se adjudica la carta el último en pujar se queda con la carta, y le paga la cantidad pujada al penúltimo en pujar. Si no hubo penúltimo entonces se deja como bote para que se sume con la siguiente puja para el penúltimo que se la adjudique: este juego se juega sin banca.

En esta partida gana el que acabe teniendo más dinero que el resto.

Idea actual del liberalismo, reflejada de manera insostenible
El juego que acabo de exponer tiene las siguientes características: no es azaroso, no depende de que un jugador sea el primero en jugar porque no tiene mano, no exige un conocimiento complejo del lenguaje porque se usan pocas palabras, no exige ningún nivel de matemáticas más que ser capaz de restar, no es difícil de explicar las reglas, los materiales son accesibles..., por lo que lo pueden jugar niños, disminuídos y, al mismo tiempo, es lo suficientemente complejo como para suponer un reto para los propios adultos más académicos.

Además el juego, gracias al sistema de puja, no hace distinción de ningún jugador, ni admite corruptelas fáciles de manipular, para crear un modelo de participación muy activa incluso para aquellos que no se ven capacitados para activarse. Dispóngase, si es preciso, de una cierta cantidad de personas proactivas para generar esa activación en el grupo: ocurre que la regla del penúltimo beneficiario permite arrebatarle fácilmente a alguien el protagonismo sólo con decir un monosílabo.
De la misma manera, también es fácil tutorizar a los que se queden detrás reexplicándoles las reglas, sin que ello reste potencia al juego: porque el que gana no es por conocimiento de las reglas, sino por saber ser oportuno.

El oportunismo puede ser una virtud cuando pretendes crear un proyecto que sólo tú creas que eres capaz de ofertar. La vocación de cada uno suele ir en lucha continua con el oportunismo: ¿dedicarse a lo que a uno le conviene coincide con las oportunidades que le ofrece la realidad que uno vive?

Es por ello que muchos defendemos la renta básica universal como respuesta fundamental a conseguir que cada cual pueda ofrecer lo que puede y requerir lo que necesita. Porque, señores, piénsenlo por un momento: en este juego tan divertido todos los jugadores tenían una cantidad de dinero de partida y no por ello era menos divertido. El liberalismo no exige que haya jugadores con menos cantidad de dinero de partida. Eso no es liberalismo: eso puede ser nepotismo, monopolismo... Si se parte de una renta básica, las reglas se pueden hacer liberales, y es entonces cuando la vocación marcará la necesidad oportuna y, como es lógico, cada cual participará en función de sus inquietudes y su capacidad solidaria de resolver los asuntos que le competan. Eso es Humanidad. Y es así como somos..., tarde o temprano se reflejará con los hechos.

No me importa enriquecer a otros:
lo que no aguanto es que me apunten con una pistola
para hacer lo que no quiero y para lo que no valgo.
Existen falsos debates sobre la renta básica incondicional, cuando lo más importante de esa renta, efectivamente, es que sea incondicional - por encima de todas las cosas, incluso de la cantidad misma de dinero. Esto es debido a que varias personas podrían ser capaces de juntarse y sumar con sinergia sus contabilidades. Podemos pensar en un número mágico: el cinco. Cinco personas se juntan en una vivienda y son capaces de pagarse el alquiler, la luz, el agua, el telófono..., podrían amortizar sus ahorros para invertir en desarrollo de proyectos, Internet,... Y una comunidad de vecinos de un barrio yermo de ideas (supuestamente eso es la muerte económica y no debería ni existir), gracias a una renta básica y al crowdfunding, sería capaz de invertir en la creación de una empresa y, usando el número mágico, allá donde un negocio habría prosperado esperando un mercado de tamaño N, en ese tipo de barrio prosperaría con un mercado de tamaño K·M/5, siendo M el tamaño del barrio y K un número menor que uno dependiente de la exclusividad del proyecto.

En definitiva, que si nos cargamos la incondicionalidad toda la parrafada que acabo de soltar no se podría poner en funcionamiento, los barrios yermos seguirían siéndolo pero con subsidios añadidos, los proyectos no podrían iniciarse hasta que alguien no nos contara una historia que fuera más triste que la que nos contó el anterior desgraciado..., señores, seamos serios: sólo se presentan falsos debates contra la renta básica universal

En cualquier caso, dentro de poco vendrán los smart contracts, la robotización movil en el ámbito doméstico e industrial en lo más convencional; la domótica, que está demostrada que supone un ahorro energético en el hogar, será cuestión de tiempo antes de que acabe transformando a la propia inmótica porque (paradógicamente) en asuntos de ahorro de costes el hogar suele estar más adelantado que las empresas.

Esto nos llevará a que la pretensión de que los robots coticen se vuelva inaplicable en el mismo instante en que no tienen que ser robots exclusivamente los que les quiten el trabajo a los individuos, sino un proceso de automatización inherente. Espero que se dén cuenta, de ese error.

Sin ir más lejos, si una empresa puede actualizar los procesos para automatizarlos entonces facturará más y ganará más dinero, por lo que el estado tributará más a través del impuesto de sociedades. Si la seguridad social fracasa lo que hay que hacer es abandonar ese modelo franquista... Pero vamos, soluciones y fórmulas hay, y muchas. De lo único de lo que tiene que preocuparse la gente es de visualizar el mundo en el que quieren vivir.





 Suficiente hasta aquí
quiero vuestros comentarios
no dejéis sentar ningún dogma




sábado, 14 de enero de 2017

Microrrelato. Las pretensiones ideológicas del Arimaa

Vamos a relajar un poco el ambiente
observando las tonterías que ocurren
en el espacio exterior




Microrrelato. Las pretensiones ideológicas del Arimaa.

Es bien sabido que igual que en la Tierra del siglo XX el juego por excelencia fue el ajedrez, en el cosmos de la tercera era lo único que se considera de moda es un juego parecido a las reglas del arimaa de la Tierra. También hay una modalidad, al que llaman arimaa crianza, que combina simuladores ecológicos y máquinas con estrategias computerizadas para jugar entre sí, pero esa modeladidad suele considerarse propio de geeks. El juego por excelencia es el que se juega en tablero, o donde los contendientes adoptan decisiones en el trascurso de la campaña. 

Es normal que no se pueda poner un enlace a las reglas de ese juego, primero porque está en un idioma que no entiende ni Dios, segundo porque el acceso está restringido a los reptilianos y tercero porque el enlace tendría que ser previamente decodificado pasando niveles muy turbios del Internet profundo. Niveles a los que, por supuesto, si sigo siendo capaz de superar ni me interesa ni me acuerdo, pero hace falta ignorar según qué imágenes..., y no está mi inocencia para volver a ser manchada ni para manchar la de otros.

Así que iré comentando por encima cómo es. Para empezar el número de tipos de piezas, en vez de ser seis son ocho, donde hay que incluir por encima del elefante al chupacabras y al lagarto cuántico en ese orden. Son las piezas más costosas del tablero, y también las más polémicas porque no pueden ser atrapadas en las trampas, pueden liberar y, salvo el chupacabras que puede ser empujado o hadrado por otro chupacabras, no pueden ni empujar, ni hadrar, ni ser empujados, ni hadrados. Esto hace que el elefante siempre se considere la mejor pieza, salvo por el detalle de que puede caer en una trampa (no olvidemos que el elefante no puede ser ni empujado ni hadrado).

El juego dispone de dos jugadores: Jugador 0 o conservador, con la bandera apuntando a su derecha y Jugador 1 o alternativo, con la bandera apuntando a su izquierda. Inicialmente cada jugador dispone de varios puntos a distribuir entre las piezas de distinto tipo, sabiendo que en esta modalidad todas las piezas puntúan o se promocionan como lo hacen los conejos para ganar la partida. Otra variación es que el tablero es de cuatro por cuatro, y se gana la batalla cuando cualquier pieza haya sido la primera en aguantar un turno entero sin caer en trampa alguna en la línea enemiga.

Para que se haga una idea nuestro querido lector, este juego se trata de un "atrapa la bandera" donde los jugadores de pensamiento más oficialista y chovinista será el vencedor, de ahí que sea el juego de mayor éxito de todas las civilizaciones. Aunque los naturistas suelen probar cosas más geeks, y contratan a los mejores programadores para potenciar sus simuladores en el modo crianza.


No olvidemos las reglas: el extrictamente mayor empuja o hadra al menor, el conejo no empuja a nadie, pero tenerlo cuesta sólo un punto. Así que el que invierte en muchos elefantes corre el riesgo de que los conejos invadan toda la campaña.

El tablero de campaña se divide en pares de 11 secciones numeradas del 0 al 10. Donde las secciones pares se ubican a la derecha del tablero y las de valor más pequeño en la posición más avanzada de ataque. Todas las piezas empezarán en las posiciones 9 y 10 que protegen la bandera propia. La posición 0 es la que está puesta en frente de la bandera rival, es la única posición donde los caídos acaban en la celda central de tu rival. Cuando se juega al arimaa campaña los caídos acaban en la celda propia dependiendo de si tus facciones son pares o impares. Y para liberar a tus piezas antes se debe tener ocupado el territorio a liberar sin ninguna facción enemiga y haber vencido una batalla sin reclamar prisioneros. De la misma manera, reponer los prisioneros exige un turno completo, así como poner las banderas de destino de tropas para moverlas a esas posiciones, así como lanzar todas las ofensivas posibles teniendo derecho a reubicar la bandera de combate hasta que se decida dejar de atacar.

Es normal jugar con árbitro para colocar la bandera de combate e intercambiar los cuatro animales modo ficha por las piezas tridimensionales que se usarán en el tablero central. Además, salvo las posiciones extremas (3, 4, 5 y 6) todas tienen acceso directo a la zona 0. Los trayectos representan las distintas maneras que se tiene de intentar atacar por distintos frentes.

Si durante un turno un animal se queda en una trampa
sin un aliado al lado, entonces queda atrapado
Este juego ha causado mucho revuelo en casi todos los rincones conocidos por las sociedades civilizadas de nivel 4. Se especula sobre la incapacidad por parte de los pueblos salvajes de ser capaces de comprender toda la repercusión que tiene este juego, el cual trasciende a todos los niveles y escalas la capacidad de una criatura social de acorralar y comprender la realidad del mundo en el que vive.

Se han escrito libros de filosofía que nadie lee sobre las repercusiones intelectuales de estos temas y la confrontación de salvajes contra máquinas para ver cuál juega peor, ya sea eligiendo su ejército o adoptando decisiones de campaña. Al fin y al cabo la teoría imperante de los que defienden esa comparativa es que los salvajes, así como las máquinas, funcionan mejor eliminando piezas, y son incapaces de jugar a juegos donde éstas se transforman, pero nunca desaparecen del esquema de juego. Por otro lado, también se asocia a las máquinas y a los salvajes los extremismos del formalismo lógico, que significa que un salvaje siempre intentará (como si fuera un bucle o tuviera un problema compulsivo) algo que se sabe que no va a funcionar (son muchos siglos de perfeccionamiento de las reglas) que es teniendo un ejército de sólo conejos, sólo chupacabras, o cosas por el estilo..., como ignorar el salvar a tus piezas, o el que puedan rescatar el enemigo las suyas propias o creer que se puede ganar atacando directamente a la zona 0. Los que defienden esta doctrina suelen estar vinculados con los orcos y tienen cierta tendencia pesimista sobre lo que debemos esperar de los pueblos salvajes. A esta escuela de pensamiento semiconductista se les puede llamar centristas, porque defienden que los salvajes necesitan a un amado líder que les adoctrine y les diga lo que tienen que hacer.

Desde nuestra Confederación ha habido votaciones unánimes a la hora de proteger a los terrestres del centrismo y, de hecho, es bien sabido los intentos por parte de los zetianos de introducir EBT's y así evitar la renta básica justo cuando la Tierra estuvo a punto de aplicarla por primera vez. Los introducidos por los centristas buscaban repercutir dentro de los acontecimientos de la Tierra con los consabidos desastres masivos e históricos que han provocado. Para el siglo XXI la Confederación ya no admitirá ni la más leve intromisión extraterrestre a las directrices autóctonas de sus pueblos.

En estos momentos bien puede considerarse que el nacimiento de esas doctrinas, a pesar de haber nacido de un mero juego de tablero, ha conseguido trascender a la política pedagógica del Planeta. Por lo que una de las grandes dudas que han surgido es: ¿qué pasará cuando en la Tierra se empiece a jugar al arimaa, pero en serio?


Registro 0cbfa2 :: 245.23.43.45: JMDR. Las pretensiones ideológicas del Arimaa.




Que pasen un buen día



viernes, 13 de enero de 2017

Trump y los cuatro primeros sellos

Existen cuatro grandes cosas cuyo control
supondría el final de cualquier sistema
Se trata de otra forma de hacer guerra
no necesariamente contabilizando los muertos
usando armamento, sino de otra manera.
Y hay evidencias de que Trump va a abrir uno
de los cuatro sellos.

Hay botones rojos que no tienen forma de botón, ni nadie que te advierta que no lo pulses
Se acerca el día 20, y Trump se ha reafirmado. No sólo piensa construir el muro, sino que además lo van a pagar los mexicanos. Por otro lado, el presidente de México (y cualquier mexicano) lo tiene más claro todavía: la soberanía no se vende - el muro no entra en los presupuestos de México ¿Entonces? ¿Es que Trump se ha vuelto loco? No, señores: la explicación es bien sencilla. Y como es muy sencilla y yo soy un literato, aprovecharé para complicarla un poquito más..., hoy voy a hablar de la apertura de los cuatro primeros sellos del apocalipsis según mi interpretación.

Y vi cuando el Cordero abrió el primero de los siete sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes que decía como con voz de trueno: «Ven.» 2 Y miré; y apareció un caballo blanco; y el que lo montaba, llevaba un arco; y le fue dada una corona y salió vencedor y para vencer. 3 Y cuando el Cordero abrió el segundo sello, oí ai segundo ser viviente que decía: «Ven.» 4 Y salió otro caballo, rojo; y al que lo montaba se le dio el poder de quitar la paz de la tierra y de hacer que se degollaran unos a otros, y se le dio una gran espada. 5 Y cuando el Cordero abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente que decía: «Ven.» Y miré, y apareció un caballo negro, y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. 6 Y oí como una voz en medio de los cuatro seres vivientes que decía: «Una medida de trigo por un denario; y tres medidas de cebada por un denario. Pero el aceite y el vino no los dañes.» 7 Y cuando el Cordero abrió el cuarto sello, oí la vez del cuarto ser viviente que decía: «Ven.» 8 Y miré; y apareció un caballo bayo; y el que montaba sobre él tenía por nombre la Peste, y le acompañaba el Hades. Les fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra para matar con espada, con hambre o con peste y con las fieras de la tierra.
Apocalipsis 6,1-8 1

He leído muchas interpretaciones del apocalipsis..., o unas pocas. Hay coincidencias en cuanto a los símbolos y lo que significan. Obviamente tales símbolos tuvieron que tener un significado en aquella época, o al menos algún tipo de intencionalidad. Por ello, es difícil observar científicos que se arriesguen a colocar algún tipo de interpretación artística profunda, pues podría confundirse con un deseo personal. Aquí veréis una interpretación somera sobre, exclusivamente, lo más básico de cada jinete.

Existen cuatro tipos de recursos que son el aladid de toda civilización. Si queremos gobernar una civilización es como si estuviéramos jugando a un ajedrez donde hay cuatro reyes enemigos y ganar significaría conseguir un único jaque mate. Algo así como una peculiar variación del chaturanga, pero para dos jugadores, una vez añadidas más piezas a un tablero mucho más grande.

Pero antes de nada pongámonos en contexto: un preso llamado Juan es desterrado a una isla donde escribirá el apocalipsis. Sus ganas de ver cómo acaba la civilización romana le obliga a plasmar la llegada de la revelación de los chovinismos, la exposición de los arcontes, el despertar de la consciencia y el juicio frente a lo que la civilización considera bárbaro (salvaje). Todo lo que quedaba enterrado (así es como Roma ocultaba las civilizaciones que le hacían sombra) quedaría desoculto y las criaturas que emergen de la tierra (orcos, de rasgos reptiloides si nos regimos por lo que se lee en mi novela) ejecutarán a todo vivo sobre la faz de la tierra. De hecho, por el final del Apocalipsis, se hace referencia a Ishtar convirtiéndola en dragón..., pero sin mencionar ese nombre en cuestión..., claro, es una valoración personal. No era de extrañar cómo serán sus vástagos...

En cualquier caso, los sectarios cristianos de la época se morían de ganas de vivir el final del imperio romano. Y no les faltó los teóricos que estudiaran sus puntos flacos... Los puntos flacos de una civilización es lo que presupone que es inquebrantable pero que, como pasaba con la Estrella de la Muerte, en cuanto quede vulnerado explota todo el complejo. Sólo hay que encontrar el hueco y colar la bomba, romper el sello...

Pues he ahí los cuatro primeros sellos en orden de mención: la logística, las patentes, las riquezas y la energía

Por logística podemos referirnos a las BBS, a Internet, la ingeniería, la informática..., quien controle la ciberguerra conquistará la civilización. Un regalo de la globalización de la información es la enorme dependencia de todas las empresas por el coste de oportunidad que supone funcionar con un Internet sin barreras, completamente liberal y libre de virus.

Por patentes podemos referirnos a las invenciones, la cultura, las ideas, los registros, las marcas..., quien controle el flujo de los contenidos de la información posee el eco cultural, el poder de los memes, su cuerpo. Sus armas serán las más punzantes, porque se incluyen las amenazas, lo oficial. Es el conflicto abierto, el poder del miedo.

Por riquezas podemos referirnos exclusivamente al poder financiero, a la manera de contar el dinero, los balances, la inflación, el valor que le damos a las cosas. La globalización liberal nos ha dado la posibilidad de que las fronteras pierdan fuerza ante la especulación para permitir que los proyectos individuales ganen fuerza. Las corporaciones le pueden hacer frente a los países. Pero son los países los que albergan las sedes de tales corporaciones.

Por energía podemos referirnos a las riquezas tangibles, a los recursos, a lo necesario para vivir, lo que fija la morbilidad en un país, la dependencia que se puede tener por tales recursos fundamentales. Quien tiene los recursos de los sectores estratégicos tiene al país cogido por abajo. Ya sea petroleo, ya sea el medicamento que cura el SIDA, se trata de algo cuyo valor se hace insondable en cuanto no se tenga.

Esos son los cuatro botones rojos de cualquier civilización, en el mismo instante en el que un individuo tenga poder sobre alguno de esos cuatro botones, habremos perdido su control democrático para convertirse en una suerte de autocracia. Y claro, ¿podría ser este mundo que vivimos como si fueran cuatro reyes jugando al ajedrez chaturanga? El control del mundo sometido a los designios de unos pocos..., y esto nos lleva a Trump y su puñetero muro con México.

Lo tenía pensado desde el principio
Trump lo tiene claro, no va a visitar México ni tampoco piensa pagar a los proveedores del muro con una letra cuyo aval sea el pueblo de México. Los trumperos no son así, el plan es otro mucho más simple, sin tener porqué faltar a su palabra. Sabemos lo que va a hacer Trump nada más llegar al poder: va a destruir los cimientos de la globalización. Piensa subir aranceles, obligar a las empresas a volver a su país, intervenir empresas, subir impuestos arancelarios o a las empresas extranjeras..., etc. Tras hacer una cuenta básica se descubrirá que el primer país afectado será exclusivamente México, es decir, que todos los mexicanos que vivan en EEUU, todas las empresas mexicanas en EEUU así como cualquier negocio de EEUU en México van a vivir un sobrecoste (junto con el resto de las empresas que tengan algo que ver con EEUU) y así financiarán el muro... Demasiado simple y estúpido... Además de que es imposible de que lo piense hacer de otra manera...

Ahora bien, ¿a qué viene eso de los cuatro sellos que pongo en esta entrada? Obviamente porque como pasó con Bush Jr, si alimentas el caballo del miedo, ¿qué es lo que te encontrarás después? Si abres el sello del orden y te saltas las leyes para condenar en falso a un dictador y así alimentar el terror en la población civil, entonces la cultura del terror será lo que domine a la población. 

¿Cómo se lucha contra Alqaeda? ¿Con bombas? ¿Destruyendo su país? Trump ha insinuado que el conflicto palestino se resuelve hablando (suponemos que es él el que pretende mediar tales conflictos). Mientras tanto intercambia miradas con Putin y su retorno al telón de acero. Está claro que el Daesh se ha convertido en un negocio redondo para los que tienen las patentes de las armas. Arabia Saudí seguirá cortando el pastel mientras presida la comisión de la ONU en defensa de la aplicación de los derechos humanos..., mientras tanto el enemigo será Venezuela, Bolivia... Mientras la gente no se dé cuenta, y los medios sigan repitiendo las mismas mentiras, los pocos que sacan provecho de las guerras (los llamados señores de la guerra) podrán seguir continuando con su juego.

¿Y cómo se lucha contra el terrorismo? El terrorismo es una cultura parásita dentro de nuestra civilización. Y, como toda cultura, también tiene sus cuatro botones rojos. Trump está decidiendo volver a los años 80, y pretende aislar económicamente a EEUU. Si eso es lo que quiere vamos a ver cómo lo consigue y, por el mero hecho de que EEUU ha sido el imperio, podremos ser conscientes de cómo se rompe el sello del imperialismo y las riquezas. Veremos el rostro del hambre y de las malas cuentas en primera persona.

Esto mismo ocurrió cuando el gobierno de España decidió, contra el Pueblo de España, ir a la guerra de Iraq. Entonces los horrores de la guerra en Yugoslavia trascendieron a la prensa para comprobar cómo no eran buena gente en los conflictos abiertos: sabíamos que los oficiales estadounidenses mataban civiles ¿Por qué entonces aceptarlos codo con codo para detener a Hussein? Además, ¿acaso el pueblo iraquí pidió ayuda? Eso fue lo que abrió una enorme brecha entre el pueblo y el gobernante. Desde entonces el español (así como en EEUU, empero) no es capaz de mantener una conversación seria al respecto - pues debe imperar su posición política.

Lo podemos ver, por ejemplo, en lo que respecta a los refugiados: ¿somos capaces de ver de frente el problema de los refugiados? Yo sí quiero que estén en España y echarle huevos para resolver sus problemas con ellos aquí. Echar huevos es exactamente lo contrario que echar bombas. Eso es porque no es lo mismo tener el problema cara a cara (como cuando eres corresponsal en Saragevo, como en su tiempo lo fue Reverte) que opinar desde un periódico mientras lanzas tus bombas para que otros asuman las consecuencias. No es lo mismo. Y este debate se tenía superado para cuando ETA mataba ¿Qué pasa? ¿Ya se ha olvidado la definición de cobardía?

Sin embargo el mundo es mucho más complejo..., no sólo no se acogen a los refugiados (aun teniendo coyuntura para hacerlo, medios y presupuesto de sobra) sino que además cuando enviamos a soldados para encararse en nuestro nombre la mierda que no se quiere limpiar, automáticamente algunos se ponen muy pulcros por cómo se hacen las cosas. Señores, las cosas no se están haciendo: se están ignorando porque no hay ni un par o varios de lo que hace falta para afrontar la realidad. Y si no se tiene para lo uno, tampoco para lo otro. Se convierte en un problema de tribunales militares..., todo lo más.   

Un ejemplo de cobardía periodística, y de sus bombazos sobre el control de las palabras y de lo oficial lo tenemos por un caso muy temprano de un periodista que fue despedido por defender la responsabilidad, la igualdad de género. Por intentar mostrar un micromachismo que provoca muertes por desidia, individualismo, adanismo, mesianismo..., un clásico, diría yo. Pero muy peculiar, como es lógico, como son peculiares los asesinatos previsibles. Se supone que la violencia debe ser imprevisible, ¿qué pasa cuando es previsible? Que no puedes denunciarla, si quieres mantener tu puesto de trabajo.

Para despedirlo tuvieron que poner en su boca lo que no pone.
Difamación e injurias
dentro del propio gremio.
No miremos el asunto de frente..., no. Sería hacer apología de la violencia ¿Y los refugiados? ¿Acaso no tienen una costumbre llamada taharras que permite violar mujeres en grupo? No lo digamos, son refugiados. Pero tampoco los traigamos. Todo esto es bipolaridad, maquineísmo, falsos dilemas, bolas de humo, desculturización..., cobardía.

Podemos tomar en cuenta la vergüenza ajena que da leer cierto artículo. Y acto seguido analizar dónde se equivoca. Determinar qué barreras invisibles nos intenta vender como si fueran racionales, cuando en realidad son puro dogma. Una ideología anticientífica que, en este caso, justifica la difamación de un compañero de profesión. Es decir, poca o ninguna ética periodística veo ahí.

Si os señalo tres mentiras de tres personas: ¿podréis distinguirlas? Leed el artículo para buscar sus referencias, yo no lo he encontrado.

1. Una columna de opinión de Manuel Molares Do Val publicada en El Correo Gallego y Atlántico culpa a las mujeres víctimas de la violencia machista que sufren.

2. La pluralidad y el debate de ideas en ningún caso pueden identificarse con un intento de responsabilizar a las mujeres asesinadas de los crímenes de sus agresores, ni pueden ampararse en la libertad de expresión las graves faltas de respeto a su memoria.

3. En la intimidad se intimida a las mujeres y el pánico al agresor, cimentado en la anulación de la propia autoestima, es la respuesta más clara a por qué una mujer maltratada se resiste a romper el vínculo o a denunciar. El respaldo que una mujer necesita para dar estos pasos es proporcionalmente tan grande como el terror en el que vive. [...] como querer volver a confinar esa violencia estructural al ámbito de lo privado como si fuera poco menos que "un asunto de alcoba".

Quizá en un futuro, los Tribunales tendrán que dirimir la exclusividad que tienen algunos periodistas para transformar unas palabras en otras, así como el derecho que creen tener de poder llevar el debate hacia absurdos insostenibles. Pero, una vez más, prevalece, como dice el autor del artículo: la cobardía. Los periodistas no pueden salirse del redil marcado, de la nueva moral sin base científica que es alimentada por sesgos de confirmación, de estatus quo, autoritas y, por supuesto, no faltará el ad hominem por ser hombre (un clásico en las periodistas). Se hace constantemente e impunemente, mientras se citan casos cuya analogía están muy por los pelos... Pero claro, la idea es decir que todos los violentos son iguales, y las víctimas también ¿Resuelve eso algo? No ¿Importa? Ya veo que tampoco. Falta querer mirar el problema de frente.

El control de las patentes y del lenguaje oficial es algo bastante habitual. El control de la Libertad de Expresión es lo primero para hacer creer que una catedrática que desoye a la sociedad lo hace porque la sociedad no ha sido lo suficientemente insistente al decirle que abandonara a su marido ¿Como la culpa es de la sociedad ya no hay culpa? ¿Es por eso? ¡Cobardes!

Sin embargo la cobardía no se limita al mundo de los microchovinismos del emperador patriarca o del papa trasvestido, también observamos cómo hay economistas que no quieren afrontar el debate de la objetividad y empiezan a echarle la culpa a las circunstancias que los rodean. Son los mismos que nos mentían sobre la imposibilidad de una Renta Básica Universal..., porque parece que algunos economistas abandonan las matemáticas para no afrontar el debate de los cálculos. Si no son capaces de poner sobre la mesa la demostración de qué es inviable, falso, mentira..., es porque confunden su visión política con su capacidad de cálculo. Y eso no es serio.

Yo habré criticado a los economistas que defienden la Renta Básica Universal por pretender coger el coche y pisar el acelerador con una carretera llena de curvas; personalmente prefiero ir despacito: una renta de 300 euros para que las personas formen comunidades de cinco en el hogar..., eso sería suficiente y rompería las barreras marcadas por el jinete de las riquezas. Desaparecería el hambre, se afrontarían los problemas para conformar grupos familiares. Además, esta medida que expongo es de derechas; para resolver el caballo de Troya de la izquierda. Una pena que no se ponga en la palestra: sería la globalización del empoderamiento del individuo. 

Eso y liberar las patentes, uno de los mayores problemas que seguimos teniendo...


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jueves, 12 de enero de 2017

Llegaron los reyes magos

El pasado 6 de diciembre
pasaron por aquí unos ingleses
que me dejaron una gran cantidad de libros
para poderlos revender de segunda mano

Se supuso que serían tres magos (astrónomos)
y la censura institucional cristiana los denominó "reyes"

Estaba yo en mi tiendecita cuando una extranjera se prestó a dejarme unos cuantos libros. Creo que cuento unas cuatro cajas llenas de libros en inglés. Como el ofrecimiento era gratuito, por supuesto a mí no me molestaban: ¡fue un auténtico regalo de reyes!

Echándole un ojo a tales libros, se notaba que se podían clasificar a partir de quiénes eran sus lectores (que si un hombre o una mujer). Y hay que decir que ambos paquetes incluían aspectos de un especial interés para mi investigación, a partir de esa donación particular y anónima.

Por ejemplo, ¿qué interés puede ofrecerme un libro de recetas de cocina? Como muchos ya sabréis, se ha puesto muy de moda la dieta que cura enfermedades. Es por ello que esos dietarios intentan convertirse en una especie de bálsamo de fieragrás que lo cure todo. Pues bien, la manera que tenga cada libro de ofertarse para ofrecer una cura para cada tema es una manera de intentar atrapar la mente de su lector. O, dicho de otra manera, la forma que tiene de clasificar tales alimentos es una manera de describir la psicología de su propio mercado humano.

Otro libros que me describen mucho el cómo somos en este planeta son los libros sobre el siglo XX. Resulta que el varón coleccionaba libros de la inglaterra victoriana. Tendré así la oportunidad de conocer con fotografías de la época cómo era la inglaterra de Alan Turing, la de las dos guerras, así como los fundamentos del capitalismo desde un punto de vista trasparente (hablar de capitalismo sin ver los poderes que lo manejan todo - los estamentos - es quedarse a medias).

Un detalle que se aprecia por los grabados de la época (y el tipo de humor que usaban) era cómo ponían a la reina de Inglaterra en lo más alto, junto a su familia, y ponían a los bancos en la posición más baja - junto al ejército. Efectivamente, nada tiene que ver con todas las crisis que hemos estado viendo hasta ahora ese modelo que sí tiene mucho sentido..., ¿salvar a los bancos?

Cuando un soldado caía nadie lloraba más allá de las salvas que lo colocaba en lo más alto: murió por su deber: ése era su cometido. Porque hay soldados el esquema funciona y se sostiene. Porque hay un ejército los grupos mafiosos no podrán permitirse el lujo de hacerse notar más allá de los límites impuestos por la seguridad policial y los tribunales. Porque hay soldados, se supone, ningún extranjero se atreverá a conquistar nuestra tierra.

Por eso el ejército está en lo más bajo en esos grabados: son los que se juegan más y a los que se les llora menos. Y a la misma altura estaban los bancos ¿Cómo iba a ser de otro modo? Pero claro, ¿qué pasa cuando todos los bancos se emponzoñan? ¿Todos? No, sólo el principal banco alemán. Una vez más los nazis invadiendo europa y destruyendo la economía... Si se hubiera hecho bien, sería Alemanía la que estaría comiendo de la mano de España. Agachen la cabeza..., agáchenla..., ¡pedazo economistas tenemos en este país mientros los alemanes y los franceses se ríen lisonjeramente en nuestras napias!

Pero volvamos al tema en cuestión..., los libros. Cuando me pongo a buscar esas fotos por Internet, como es lógico, no las encuentro. No es fácil hacer público un conocimiento y determinar qué es importante y qué no lo es. Si me las doy de tener ciertas exclusividades, es más que probable que muchas de las cosas que necesite no estén ni escaneadas. Obviamente, el que investiga no tiene porqué encontrarlo todo en Internet. Quizá algún día..., con la llegada de una renta básica universal y en todo el planeta, y con la caída del liberalismo del siglo XX, a la gente no le importe tanto ni las patentes ni las autorías..., y podamos disponer de casi cualquier cosa sin que tengamos que pagar por..., loquesea que intentan capitalizar. Algún día os comentaré cómo son los juicios de lo mercantil en mi mundo.

La cosa es que en las propias fotografías, en los grabados, en el compendio mismo de qué películas de cine habían y qué se escuchaba..., ahí se puede apreciar cuál ha sido el germen de la civilización occidental que ha marcado el rumbo de este planeta. Ahí se puede apreciar todas las clases sociales, los roles de hombres y mujeres, el papel de los niños y los distintos tipos de gremios existentes. Esos libros son de oro para conseguir, cuanto menos, alguna clase de inspiración. Sin ir más lejos, se me ocurre una manera de organizarlos para poder indexar las fotos de una forma mucho más lógica..., puede que me ponga a hacer según qué anotaciones..., no sé.

Una de las cosas que le faltaban a los actuales estudios de economía era un mecanismo de estudio de los ciclos de vida del desarrollo de un sistema (que con los sistemas de información sería el equivalente en España con Métrica). Con los esquemas que tengo desarrollados, y que no han sido especialmente mal vistos por los economistas con los que he hablado..., podría valerme de tales libros para intentar lanzar tales aplicaciones..., hablo de empezar a planificar. Vamos, que se puede aprovechar toda esa información para hacer más cosas.

El asunto es que, entre esos libros, también he visto tres más pequeños que siempre estuve buscando por todas partes. Tres joyitas muy antiguas que, probablemente, estén más que descatalogadas. Se trata de tres libros que hablan sobre cómo escribir en inglés (Writting Desk Book, Stops or how to punctuate, The Writer's Desk Book). Encontrar esta clase de temas en Internet, aunque parezca mentira, es de una complegidad extrema. Además incluyen pequeños diccionarios al uso, algo así como una selección de las palabras más importantes (considerando el tamaño de esos libritos) y que, por tanto, ya no es un compendio descomunal y completo con un 90% de términos innecesarios como se encuentra en la red.

Así que, por unos motivos o por otros tengo cosas por leer, por analizar y, al mismo tiempo, se ha dado el caso de que hace pocos días una explosión producida en un enchufe del hospital destrozó mi teléfono y mi ordenador. Así que, la buena noticia es que, por el tipo de incidencia, seguro que el disco duro está en perfectas condiciones (se debe haber roto sólo algún condensador - hay que cambiar el alimentador) pero la mala noticia es que pasará un tiempo antes de que pueda aprovechar toda la tecnología e información que ahí puse.

Lo mejor es tomárselo con calma..., al fin y al cabo todo lo que había ahí es reproducible - y tampoco está, propiamente dicho, inaccesible.

Lo malo es el teléfono que he instalado a cambio..., es un poco incómodo. Pero bueno, tampoco lo usaba mucho.

Dicho esto, y como cada vez me estoy metiendo más en terrenos oscuros dentro de la filosofía científica, estoy redescubriendo a Lakatos, que será uno de mis más fuertes aliados para la que está cayendo. El lenguaje que usa puede ser un dolor de cabeza para quienes quieran empecinarse desde cierta clase de ortodoxia científica.


Nos leemos









A propósito, me estaban entrando ganas de hablar de cierto periodista que suele meterse con Reverte..., resulta que hay gente que no entiende lo que significa echarle huevos; lo mismo soy yo el que no lo entiende, quizá si tiene ciertas connotaciones. Pero cada vez que leo esos artículos de opinión tan tóxicos y necios pienso, ¿cómo es posible que ETA se rindiera con esa pandilla de palurdos que infunden tanto caos en los medios de comunicación? La única manera de acabar con el negocio del terror es ofreciendo informaciones precisas, sin difamaciones, sin bipolaridades y sin presunciones..., pero eso es algo que no vamos a ver..., incluso son ellos los que suelen gritar que son víctimas de tales manipulaciones. Ya os contaré lo que tuve que ver en el 15M cuando unos malnacidos intentaron manipular mis reclamaciones..., fue el motivo por el cual abandoné ese movimiento. Es decir, el motivo fue unos periodistas. Ya os contaré...




martes, 10 de enero de 2017

Ajedrez Campaña

En la novela se cita el juego del ajedrez
como un juego que busca quemar al adversario
Para potenciar aún más ese enfoque
se le puede añadir unas pocas reglas

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Hay tres tipos de juegos, según detallo en la novela, correspondientes con tres maneras estratégicas de dirigir tus facciones. La manera que tenemos las personas de dirigir nuestras facciones se puede considerar digno de inteligencia. Por tanto, esa forma de clasificar los juegos de estrategia que tenía la madre de Pedro, es una manera de clasificar la inteligencia humana.

El ajedrez, originalmente, a penas se inventó para tales motivos. Por eso, a pesar de ser el juego más ideal que se juega para la degradación del contrincante, también existen otros juegos que cumplen de forma más clara tales objetivos - aunque son más simples.

Esto mismo ocurre con el juego del Chinchón, cuando se juega al juego de las siete cartas (que se juega de forma mucho más simple que cuando se juega a la escoba), vemos que cada partida por separado busca obtener o una escalera del mismo palo con tres o cuatro cartas, o hacer trío o dobles parejas con un único valor. En este juego, la suerte importa mucho cuando las partidas se hacen de manera aislada. Sin embargo, lo tengo empíricamente comprobado, cuando se juega a 100 puntos, desde cierta fecha y jugando muchas veces, hasta ahora nadie me ha ganado. Estadística que, tarde o temprano, acabará por verse destruida. Pero por el momento es un hecho irrefutable (salvo la vez que me hicieron trampa de manera descarada..., pero vamos, lo que no cuenta, no cuenta).

Cuando se quiebra la suerte a tu favor, ya no es tanto de suerte: Existe un talento.
En muchas ocasiones se ha podido observar: juegos que deberían de ser justos (favorece a todos los jugadores por igual en cuanto a suerte) y luego resulta que, sin hacer trampas ni forzando las reglas, hay uno que siempre se lleva las victorias. Efectivamente, esa persona debe tener alguna cualidad que podría ser interesante de trasladar al automatismo.

En el caso del Chinchón, cuando se juega sin puntos..., bastante azaroso. Cuando se juega con puntos, he ahí la diferencia. Y cuando me lo preguntan les vengo diciendo siempre lo mismo: juego de manera que os voy empujando a los cien puntos y, de vez en cuando, saco menos diez. De manera que todas las partidas que juego suele tender a favorecerme porque las veo en su conjunto. Y como mis rivales negaban el poder de la estadística, de la esperanza matemática, entonces obtenía una ventaja clara que aprovechaba. También está claro que, con profesionales, habría sido más difícil ganar.

El concepto de esperanza matemática se puede desplazar al ajedrez para potenciar sus cualidades y así hacer que, entre profesionales, aún existan grados de distinción por su capacidad para afrontar este tipo de cualidad.

La idea consiste en que en el ajedrez campaña se anotará para cada tipo de pieza tres números, el nivel, los refuerzos y las capturas. Cada vez que una pieza de ese tipo capture una pieza rival sumará una captura. Cuando se quiera jugar la jugada de los refuerzos se podrá posicionar tantas piezas como tenga previstas del contador refuerzos para cada una de las fichas que se considere oportuno y perder un turno. Finalmente, el número de capturas sólo afectarán al nivel para cuando se termine la partida sin que te hayan hecho abandonar (lo contrario de vencer o tablas).

Al terminar la batalla, o partida individual, si puedes usar tus capturas, a medida que éstas sumen tanto como el nivel del tipo de ficha ésta aumentará en uno su propio nivel, paulatinamente, mientras se restan las capturas. 

A la hora de conformar un nuevo ejército para hacer otra partida, el jugador decide si se lleva todas las fichas restantes a la retaguardia o si las combina con el ejército que tenía preparado justo detrás - y que iba a ser el siguiente en luchar.

Tras combinar dos fichas de distinto nivel, las de nivel superior reducirán en uno su nivel a cambio de doblar el número de refuerzos para ese tipo. Sabiendo que nunca podrán entrar en el tablero más refuerzos que el número máximo de fichas establecidas por el ajedrez estándar, y que sólo entrarán en combate en una de sus posiciones de juego inicial.

En el ajedrez campaña el jaque mate no es lo más importante

Con estos planteamientos, se puede estar jugando durante días al ajedrez, se pueden establecer límites a los propios niveles, o incluso a la promoción de peones. Se pueden perfilar las reglas, pero la idea quedaría más o menos clara: cuanta mayor visión global de campaña tengas, mayor ventaja tendrás en el juego. Y si se quiere poner límites de tiempo, también se puede vencer por puntos.

¿Podría una máquina vencer a un humano con estos esquemas? ¿Tiene la máquina, a través de los pesos y el valor de cada tipo de pieza, suficiente información sobre las estrategias que adopta cada jugador en el ajedrez? ¿Cómo cambian las aperturas cuando tu rival tiene piezas de menos y con intenciones de hacerte mermar tus fuerzas?



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